Museos de la Ciudad de México: Museo de Medicina


México está repleto de museos, lo que no sorprende dado el impresionante patrimonio cultural y la historia del país.

Es interesante observar la diversidad de museos que puedes encontrar en esta enorme Ciudad e incluso en el país.

Existen museos CDMX en donde podrás ver una serie de aparatos terroríficos que te dan una idea de las cosas que se vivieron en una época y mucho más.

Si lo tuyo no es este museo, puedes visitar Estancia FEMSA 

Estamos hablando del Museo de Medicina que, dicho sea de paso, no es un espacio para todo público, hay que tener “estómago” para animarse a recorrerlo.

El edificio data de la Nueva España y las épocas del virrey, de hecho, es uno de los mejores ejemplos de la nueva arquitectura española de la primera mitad del siglo XVIII.

Este edifico que se encuentra considerado dentro de la red de los palacios de la ciudad fue construido por el arquitecto Pedro Arrieta.

Este edificio está adscrito a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México y busca difundir y preservar la historia de la medicina mexicana.

Fue la sede del Tribunal del Santo Oficio o de la Inquisición.

Todavía conserva los recuerdos de los tiempos crueles de la persecución religiosa, una exposición permanente de la cual está abierta al público mostrando técnicas y herramientas de la Inquisición.

El museo incluye recorridos por la prisión, cámaras e instrumentos utilizados para juzgar a las personas que se rebelaron contra el régimen o fueron considerados hechiceros, brujas, adivinos, astrólogos y otros.

Posteriormente se cambió el propósito del lugar y se convirtió en una Escuela de Medicina.

Actualmente es un museo, cuenta con salas para cirugía reconstructiva, trabajos de cera del siglo XIX, histología, medicina herbaria, jardines botánicos, medicina prehispánica, embriología, galería de imágenes viceales, farmacia del siglo XIX y la exhibición de un cuerpo fragmentado.

[Fuentes: Vimeo, Estancia Femsa y CDMX.gob  ]

Sin embargo, no es un museo de medicina donde verás pinturas o uno que otro instrumental.

En su lugar, muestra algunas de las réplicas de cera más espantosas así como gráficas imaginables: una cara llena de furúnculos, un hombre que grita en medio de una curiosa curación medieval o podrás ver la imagen de un montón de genitales comidos por bacterias.

Aunque estas ceras no son para los aprensivos, su propósito no es para que te de un shock, son justamente eso, una representación de lo que un médico suele ver en su día a dí.

Con exhibiciones que van desde lo espiritual a lo mágico y lo científico, el museo rastrea el avance de la medicina hispana a lo largo de las edades para ilustrar cómo las opiniones de los mexicanos sobre la salud y la curación cambiaron a lo largo de la historia.

Algunas de las exhibiciones más seductoras son sobre los saunas de temazcal o mexicas usadas para sudar las impurezas espirituales y un modelo preciso de una farmacia del siglo XIX.

Sin embargo, la mayoría de las personas optan por la sangre envuelta en la ciencia se puede encontrar en reproducciones demasiado reales de diversas dolencias, muchas de las cuales son afortunadamente arcaicas hoy en día.

 

Te reitero, no es un museo en donde puedan ir niños pequeños o personas que se impresionen fácilmente.

Sin embargo, es un magnífico espacio que nos lleva de la mano ante estos cambios que, tanto la medicina mexicana ha tenido durante varios siglos así como el mostrar de una forma muy gráfica partes de nuestro cuerpo.